Cata de bienvenida

Todos mis primeros días de clase han sido siempre aburridos, tímidos, callados e incluso tediosos.

Nada que ver con el primer día en el grado superior de Alella, donde el vino es el protagonista, y los alumnos tratamos de entender esta pasión tan antigua pero  a la vez tan viva entre los jóvenes.

En el aula nos esperan cuatro copas de cata, éstas, tan impacientes como nosotros. La sommelier Rosa Vila, dirige la palabra, y nos presenta los vinos tan peculiares que crearon los alumnos del año anterior. Con ayuda de las indicaciones de Rosa, apreciamos el color de cada uno de los mostos, saboreamos el esfuerzo y pasión de los creadores de este y a la vez, disfrutamos de la armonía entre el vino seco, las saladísimas anchoas y un dulce higo.

Como dice Rosa Vila, comer beber y chuparse los dedos a la vez no tiene precio.

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